SENDERISMO CON HISTORIA

Hace un par de semanas tuve la suerte de disfrutar con mi familia y unos amigos de una experiencia diferente. A la maravilla que siempre supone salir a pasear por la sierra de Guadarrama, entre Madrid y Segovia, se sumó el hecho de poder hacerlo por algunos de los parajes que fueron testigos y protagonistas de la Guerra Civil.

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La señalización de la ruta

En esta sierra estuvo uno de los frentes que menos varió a lo largo del conflicto, ya que las tropas nacionales llegaron desde el norte hasta el Alto de los Leones, las tropas republicanas frenaron allí su avance llegando desde Madrid y el frente se mantuvo en las montañas durante casi toda la guerra.

La ruta que hicimos parte del pantano de La Jarosa, a pocos kilómetros del pueblo de Guadarrama. Es una ruta muy sencilla que se hace en algo menos de tres horas con niños pequeños, y está perfectamente señalada. En ella encontramos varias trincheras y un búnker, este último muy bien conservado.

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Búnker
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Defensa construida en piedra
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Trinchera

El paseo es una muy buena forma de acercarse a la naturaleza y a la Historia a la vez, aunque cuesta hacerse una idea de cómo era el entorno durante la guerra porque la reforestación posterior lo ha cambiado completamente, transformando el paisaje en un enorme pinar donde antes solo había arbustos. Bendita transformación que permite hacer casi toda la ruta por la sombra. Un lujo muy cerca de Madrid. Y una buena idea para una excursión de fin de curso con alumnos de 4º ESO o de Bachillerato.

Por último, recomendamos también un libro que recoge esta y otras rutas para recorrer la sierra de Guadarrama buscando huellas históricas. El autor es Jacinto Arévalo y está publicado por Ediciones La Librería.

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Portada del libro de J. Arévalo

 

 

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HISTORIA, LITERATURA Y STOP MOTION: EL CID Y LA JURA DE SANTA GADEA

Hace unos meses publicamos el cuento “La Jura de Santa Gadea”, con el que pretendíamos aunar la Historia con la Literatura e imaginarnos el origen del Poema de Mio Cid. Ahora ha llegado la hora de estrenar la película. Se trata de un montaje realizado con Playmobil, con mucha paciencia y con la colaboración de mis hijos.

Tanto en el cuento como en la película narramos la leyenda de La Jura de Santa Gadea, cuando el Cid exigió al rey Alfonso VI, hasta entonces rey de León, que jurara que era inocente de la muerte de su hermano Sancho II, primer rey de Castilla. Este acontecimiento, que habría tenido lugar en la Iglesia de Santa Gadea, en Burgos, aparece en el Poema de Mio Cid como una de las probables razones que tuviera el rey Alfonso para desterrar al Cid al comienzo del poema.

En clase se puede utilizar de diferentes maneras: como introducción tanto del tema de la Edad Media como del origen del castellano, como idea para que nuestros alumnos realicen algo similar, como planteamiento de un debate sobre la obediencia y la autoridad moral… Para trabajar además la comprensión lectora, volvemos a incluir el cuento original: la-jura-de-santa-gadea

“EL ÁNGEL ROJO”: EL ANARQUISTA QUE SALVÓ MILES DE VIDAS

De nuevo gracias al trabajo “Mi familia en el siglo XX” nos llega un más que interesante documento. La historia es la siguiente: una alumna nos contó que su abuela fue muy amiga de Melchor Rodríguez, el Ángel Rojo. Y como muestra nos aportó las imágenes que adjuntamos. En ellas vemos un cuadro  realizado por un pintor desconocido, M. Soto Juárez, y la firma en la que dedica la obra a su compañero de cautiverio Melchor Rodríguez. El cuadro llegó a manos de Paloma Ludeña, la abuela de nuestra alumna, al morir Melchor, por ser amigos e incluso haber compartido vivienda, cuando Paloma era casi una niña.

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Cuadro completo con la firma en la esquina inferior derecha

Melchor Rodríguez fue un significado anarquista durante la II República y sobre todo durante la Guerra Civil. Ocupó diferentes cargos durante el conflicto, llegando incluso a ser alcalde de Madrid. Pero la más importante de sus funciones fue la Delegado de Prisiones, donde llevó a cabo la labor por la que alcanzó el reconocimiento. Enfrentándose a grupos incontrolados que llevaban a cabo los tristemente célebres “paseos”,  poniendo en riesgo su propia vida, impidió miles de ejecuciones sumarias.

Más adelante, y aprovechando el ascendiente que tenía sobre los grupos anarquistas, siguió auxiliando nacionales incluso escondiéndolos en su casa. Por esta y otras acciones estuvo muy vigilado y fue muy criticado en el bando republicano, pero de poco le sirvió después de la guerra, pues visitó la cárcel en diversas ocasiones, ya que continuó con su actividad clandestina como anarquista. En una de sus estancias conoció al pintor que le regaló el cuadro que hoy nos ha permitido acordarnos de él, y, lo que es más importante, que ha permitido que nuestros alumnos lo conocieran.

Desde aquí agradecemos a nuestra alumna Ana Morales y a su familia, especialmente a su abuela Paloma Ludeña, que nos hayan permitido compartir este documento y poder así recordar a uno de esos héroes casi desconocidos que merecerían mayor reconocimiento.

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Cartel de un documental recientemente estrenado sobre la vida de Melchor Rodríguez

LA CONSTITUCIÓN DE 1931 Y LOS XXVI PUNTOS DEL ESTADO ESPAÑOL

En nuestra sección de documentos originales hoy vamos a hacer un poco de trampa, pero por una buena causa. Una de nuestras alumnas, una vez más a raíz del trabajo ya mencionado “Mi familia en el siglo XX”, nos ha traído esta mañana los dos documentos de los que adjuntamos fotografías. Pero aclaramos que se trata de una edición facsímil, y que por ello decimos que hacemos un poco de trampa, porque no se trata de documentos originales, en el sentido de que no son tan antiguos como pudieran parecer. Aun así hemos decidido incluirlos por la curiosidad de los documentos y porque pueden servir para explicar tanto la II República como los inicios del franquismo.

La Constitución de 1931 no necesita mayor presentación por ser de sobra conocida. El otro documento, más raro, contiene los llamados XXVI puntos del Estado español, que sirvió en 1940 para marcar la línea de actuación del Régimen y que prácticamente calcan los XXVII puntos publicados por la Falange en 1934.

Desde aquí agradecemos a nuestra alumna Cristina de Cádiz y a su familia por cedernos el material y por permitirnos su difusión.

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LA DIVISIÓN AZUL

Si hace unos días inauguramos esta sección con un documento de la Resistencia francesa, hoy incluimos unas fotografías de medallas originales de un combatiente de la División Azul. Se trata de D. José Melchor Torregrosa, abuelo de dos antiguas alumnas de nuestro colegio que amablemente nos han cedido las imágenes. Su vida es pura historia del siglo XX: Falsificó su fecha de nacimiento para poder alistarse con 17 años, estuvo en Stalingrado hasta que fueron retirados junto a los turcos y cuando volvió a España se marchó a África como miembro de la Legión.

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Anverso de las medallas
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Reverso de las mismas

Es estas imágenes podemos ver, en primer lugar, las medallas que le fueron concedidas por su participación en la II Guerra Mundial. Podemos observar la esvástica en dos de ellas, una de ellas la famosa Cruz de Hierro cuyo origen se remonta a 1813, en la época de las guerras napoleónicas. Se puede leer en el reverso la fecha. En las otras dos encontramos menciones a Rusia.

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Miembros de la División Azul en Polonia

En la tercera imagen encontramos a nuestro protagonista de la Historia. Se trata de una fotografía tomada en Polonia, cuando estaban formándose y preparándose para el frío que les esperaba. D. José es el de más abajo a la derecha, en cuclillas y con los guantes en la mano.

Esperamos que os gusten. Como en la anterior entrada de esta sección, se trata de documentos de los que tuvimos constancia gracias al trabajo que ya mencionamos “Mi familia en el siglo XX”. De nuevo muchas gracias a la familia por dejarnos publicar las imágenes.